
Hace unos 18 años yo vivía en casa de mi abuela. Éramos siete personas y el campo y el agua del pozo no alcanzaba al llegar el verano, entre ducharnos todos, cocinar, regar las cosechas de regadío alrededor de casa... así es que, mi abuela decidió que un buen pozo de barrena sería interesante., y además, aquel verano los pozos de barrena causaban furor (por que no cayó ni gota). Contrató una empresa del pueblo vecino, y a casa llegarón un día 3 operarios con la máquina y allí a unos metros nos sentamos mi primo y yo a mirar la faena. Al cabo de un tiempo, (no puedo recordar si una hora o dos... o media hora), entre la tierra y el lodo que la máquina iba expulsando a presión... EMPEZARON A SALIR MONEDAS. Entonces no se oía de si tenían o no importancia, es más, se decía que si encontrabas alguna había entregarla a la xunta por el patrimonio o no se qué. El caso es que no eran de oro, así que mi familia no le dió ninguna importacia y los operarios cogieron las que vieron y se las llevaron excepto una, que la escondí yo:
Por entonces nació mi gusto por la moneda antigua. JAMAS he comprado ninguna, a no ser que llamemos comprar al par de dinares que me traje de Túnez. Todo me lo han ido regalando a lo largo de los años, y otras dos monedas las encontré yo en distintas edades por las fincas. Luego alguien me regaló un billete, y se sumaron billetes. Uno de Kuwait traido por un legionario, un dolar por un emigrado retornado, un billete egipcio traído por un profesor en luna de miel... y de las monedas puedo decir que lo mismo. Hoy, tengo en la colección más moneda extranjera actual que monedas antiguas. Dadas por turistas durante los veranos currando, o encontradas en la playa... pero mi pasión son las antiguas que pueden ser sobre dos docenas. Pesetas y francos de la época de Franco, y pesetas posteriores. Algunas las guardé yo, otras me las cedió mi abuela...algunas, que parecen de aluminio, ya no se leen del desgaste, pero
mi pasión es la moneda que salió de bajo tierra aquel día, la guardo como oro en paño, y creo que si la perdiera lloraría. Parece ser, según mis averiguaciones, de la época medieval, 8 maravedís de Felipe IV, del 1625. ¡ Que lujo !.
También colecciono sellos y en una ocasión me encontré bajo una piedra un reloj, y un mechero RONSON, ya viejos y corroídos... pero esa ya es otra historia.