Como buena géminis, me gusta intentar-lo todo, empezarlo todo...
Siempre me han apasionado los museos, la arqueología, las esculturas... la pintura. Puedo pasarme 15 minutos mirando fijamente una pintura, lo cual ha hecho que un par de veces me hayan confundido con galerista (anda, que no se rió nada sr.némesis). La cuestión es que hace algún tiempo me lancé también en el tema de la pintura. Recuerdo que me decidí por una oferta en el Lidl que incluía lienzo, óleos y pinceles, pero... fue eso, un buen intento con mal final. Por descontado que la pintura no era lo mío, a cada cual me parecía más cutre que el anterior y tras el tercer intento, abandoné y escondí los cuadros en el trastero (mejor me quedo en la narrativa).
Hoy reordenando un poco ese trastero me topé con ellos y mirando el último lienzo que pinté, se me ha ocurrido que en algún momento tengo que quedarme embarazada y tal vez no quedaría muy mal en el cuarto infantil... es horroroso, pero ¿que me decís, podría aprovecharlo?.
Aquí os lo dejo.