4 abr. 2011

YA NO HAY BEBÉ.

Un mes después de que mi madre me deseara que ojalá no tuviera ninguno más, el día 21, Erinio y yo lo perdimos. Ya no hay bebé. Los primeros 2 días lloré a mares, luego me entró un tristeza amarga y como una especie de pereza por todo, y me costaba hasta preparar la cena y arreglarme yo. Empecé a tener la impresión de que una mala sombra nos persigue.
Hemos perdido al bebé y hay que esperar otros 3 meses para volverlo a intentar, y tras esperar todo un año por la cesárea, parece que los días no dan pasado y el mes de julio no llegará nunca.
Amargada.