29 oct. 2008

Y ACABANDO EL MES . . .

Esta mañana, al bajar al buzón me he encontrado una notita conforme tenían en correos una carta certificada para Sr. Némesis. Primero me he agarrado un cabreo del 15, ya que la notita ponía "Ausente a las..." y resulta que no había salido del piso. Luego me he fijado que la carta certificada viene de tráfico y se me ha pasado el cabreo. Me he quitado el chándal de andar por casa, (nada sexy, por cierto), he falsificado la firma del destinatario (que donde ya hay confianza) y me he ido como un misil a correos, que está a unos 150 metros. Al llegar, sin cortarme un pelo le he preguntado a qué timbre había llamado, porque en el piso no sonó, y aunque me falta vista, los oídos los tengo muy lúcidos aún. El tío se puso primero blanco, luego rojo... en fin, que se excusó diciendo que nunca le abrimos la puerta: "-Hombre, si no me llamas al telefonillo, dificilmente te voy a abrir, no trabajo con Aramis Fuster", (literalmente). La gente a la cola se ha reído un poco y el tío, ahora, se ha puesto gris, pero de enfado (sí, sí, encima). Entonces ya le he puesto el papel en el mostrador y he mirado el reloj, para que no abriera la boca.

Ya fuera la abrí y ví una "hermosa" carta que dice que se desestima el recurso presentado y que hay que pagar. Llamé entonces a mi rubio particular y se oyen montones de tacos sulfúricos por el móvil. No es para menos.

Es una multa de Enero, que se presentó a recurso porque él no estaba de acuerdo. Se le acusaba en ella de haber dejado el remolque del camión en un arcén con esquina a una salida de autopista, entorpeciendo, lo cual era mentira. El remolque estaba al otro lado ya del arcén, en un terreno en tira, que usan multitud de empresas de transporte para lo mismo, y ese día, coincidió ese momento que era su remolque el que estaba y que NO TENÍA manera de entorpecer ni hacer peligrar a nadie porque por ese lado no tiene ni salida a ningún lado y entre esa tira y la carretera, está el arcén (muy bien marcado en el suelo). Suponemos que el guardia pasó con la moto o el coche y le confundieron los ojos... No se apeó a ver.

El caso es que la bella carta pone con otras palabras, básicamente, que la palabra del agente va a misa, y que si no tienes pruebas fotográficas o similar que demuestren el error, es su palabra la más honrada y que no tiene porqué demostrar nada.

Yo entiendo que sin pruebas no hay mucho que hacer, entiendo que tienen que hacer su trabajo y de hecho hasta entiendo que a veces es poco, porque con las multazas y los puntos de ahora, aún así, hay que ver la de fitipaldis que me cruzo haciendo barbaridades. Una de las últimas, me adelantaron dentro de un semáforo en rojo en un cruce de 4. Lo entiendo, lo entiendo... a veces la gente no sé en qué piensa, joer... que a mí también me gusta darle al pedal, pero no se me da por adelantar en cambios de rasante, y no por la multa, sino que me acojono, concho, que tengo mucho interés en llegar a viejita...

Pero, también me he encontrado con algún listillo, que se cree que con el uniforme ya tiene la palabra divina y la verdad suprema y tampoco es eso. En este caso, me parece injusto que porque lo diga el guardia tiene la razón, digo yo que si no sacó una fotografía (que es lo que se le pedía), ante la duda, bien podían rebajar el importe. Una vez el cinturón salvó mi vida, y entiendo que exigan las normas, pero, creo que cuando el infractor no está, lo mínimo es fotografiar el delito. ¿No?.



Anda, que para acabar el mes... "arrear" 90,00 € y encima injustos.

28 oct. 2008

YO QUERÍA SER una ERINIA


Dice la mitología, que Las Erínias se ocupaban de la venganza, de castigar los crímenes, especialmente los familiares o los de orden social, de torturar a los castigados insaciablemente. Pues creo que hasta donde recuerdo, siempre he tenido la insana necesidad de equilibrar lo injusto. Siempre he sentido que debía ayudar a todo el mundo, rabiando cuando veía algo que no era justo, o que algo se hacía con mala conciencia. Yo quise ser un Erinia y es extraño, siempre me impulsaron las causas perdidas, si ningún resultado positivo, por mucho empeño que pusiera. Aunque últimamente me sentía demasiadas veces... cansada de los mortales. ¿Será que pasados los 30 años empiezo a sentirme vieja?... Recuerdo que una antigua pareja mía (mas bien un rollete) siempre me decía que mi problema era que tenía demasiada empatía, y que por eso, no avanzaba yo, porque estaba más concentrada en los demás que en mí. Igual es así, o igual es que mitad del mundo está liado en hacer la puñeta a la otra mitad. Y es que cada día que me levanto con una sonrisa, casi casi, espero esa puñeta que hace que aquello de la justicia, y el equilibrio entre unos y otros pase a ser una utopía, algo surrealista que pocas veces sucede. Supongo que empecé en los blogs como una especie de terapia donde lanzar mi fastidio y mi cabreo después de tanto tiempo con una especie de gabinete abierto a los demás, que atesoraba también unas cuantas decepciones. El día a día de puertas afuera es un coñazo y las noticias, las del vecino de enfrente y las que nos dan por televisión, nos dan idea de lo absurdo que es el ser humano. Emigrar a la luna ya no es una idea tan descabellada, sino con cierto trasfondo de sentido común: El sol pronto ya no saldrá cada día, y hace ya tiempo que dejó de brillar para todos