28 nov. 2008

MI GUSTO POR LAS MONEDAS ANTIGUAS

Hace unos 18 años yo vivía en casa de mi abuela. Éramos siete personas y el campo y el agua del pozo no alcanzaba al llegar el verano, entre ducharnos todos, cocinar, regar las cosechas de regadío alrededor de casa... así es que, mi abuela decidió que un buen pozo de barrena sería interesante., y además, aquel verano los pozos de barrena causaban furor (por que no cayó ni gota). Contrató una empresa del pueblo vecino, y a casa llegarón un día 3 operarios con la máquina y allí a unos metros nos sentamos mi primo y yo a mirar la faena. Al cabo de un tiempo, (no puedo recordar si una hora o dos... o media hora), entre la tierra y el lodo que la máquina iba expulsando a presión... EMPEZARON A SALIR MONEDAS. Entonces no se oía de si tenían o no importancia, es más, se decía que si encontrabas alguna había entregarla a la xunta por el patrimonio o no se qué. El caso es que no eran de oro, así que mi familia no le dió ninguna importacia y los operarios cogieron las que vieron y se las llevaron excepto una, que la escondí yo: Por entonces nació mi gusto por la moneda antigua. JAMAS he comprado ninguna, a no ser que llamemos comprar al par de dinares que me traje de Túnez. Todo me lo han ido regalando a lo largo de los años, y otras dos monedas las encontré yo en distintas edades por las fincas. Luego alguien me regaló un billete, y se sumaron billetes. Uno de Kuwait traido por un legionario, un dolar por un emigrado retornado, un billete egipcio traído por un profesor en luna de miel... y de las monedas puedo decir que lo mismo. Hoy, tengo en la colección más moneda extranjera actual que monedas antiguas. Dadas por turistas durante los veranos currando, o encontradas en la playa... pero mi pasión son las antiguas que pueden ser sobre dos docenas. Pesetas y francos de la época de Franco, y pesetas posteriores. Algunas las guardé yo, otras me las cedió mi abuela...algunas, que parecen de aluminio, ya no se leen del desgaste, pero mi pasión es la moneda que salió de bajo tierra aquel día, la guardo como oro en paño, y creo que si la perdiera lloraría. Parece ser, según mis averiguaciones, de la época medieval, 8 maravedís de Felipe IV, del 1625. ¡ Que lujo !.
También colecciono sellos y en una ocasión me encontré bajo una piedra un reloj, y un mechero RONSON, ya viejos y corroídos... pero esa ya es otra historia.

13 comentarios:

  1. Qué suerte, una moneda de 1625, qué pasada, qué historia más bonita, no me extraña que te guste coleccionarlas!
    Yo colecciono cajas. Cajas de metal, madera, cristal, grandes, pequeñas, muy pequeñas, medianas... todo lo que pierdo está escondido en una caja...
    Besos!

    ResponderEliminar
  2. Me gustan mucho las monedas antiguas, mi hijo el menor también las colecciona desde hace años.

    Yo no tengo la constancia necesaria para hacer colecciones (menos mal que para otras cosas, me sobra) pero no por eso dejan de encantarme.

    un besazo

    ResponderEliminar
  3. Y toda la historia que puede encerrar esa moneda!!!
    pues contribuire a tu coleccion!! no faltaba mas

    ResponderEliminar
  4. pequeños tesoros de nuestro baúl de historias que nos traen un tiempo, un rostro, una huella en nuestra memoria..

    Consérvala muy Bien ;)

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. YO colecciono muchisimas cosas.... entre otras: cajas, rosarios, santos, autógrafos... en fin! una locura.
    Bsitos

    ResponderEliminar
  6. ¿Un tesoro enterrado en tu casa? fascinante Némesis. Da para varias historias. Yo colecciono pastilleros, aunque lo tengo un poco abandonado.
    un beso.

    ResponderEliminar
  7. He pensado lo mismo que Nefernefer al leer la historia del pozo ¡La de historias que encerrará esa moneda y por la de manos que habra pasado!

    Es un tema que siempre me ha llamado la atención, aunque no he llegado al punto de coleccionarlas. Soy un desastre para coleccionar nada.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  8. comparto esa aficion por coleccionar monedas pero no tengo monedas tan antiguas...
    Una sonrisa
    Nos leemos

    ResponderEliminar
  9. Nefernefer... ¡ eres un sol !. Y sí, yo también he pensado que me gustaría saber que más hay ahí abajo... pero necesitaría dinero, para hacer una excavación, un buen detector de metales... y el permiso de mis tíos. Lo más difícil, esto último. Estoy convencida que hay más cosas allí.

    ResponderEliminar
  10. Qué suerte tienes *_* Vaya coleccionaza, yo también colecciono monedas, sobretodo del mundo, desde que era peque, en realidad no soy una coleccionista nata, pues más que buscarlas estas van cayendo en mis manos.

    Fui a parar aquí, yo, por cierto, a través del blog de Cristal; me llamó la atención el nombre, Némesis, porque mi primera banda de música, o lo que yo consideraba banda con 14 años y una guitarra eléctrica recién estrenada se llamaba así, precisamente porque me llamó la atención el significado del nombre.

    En fin, anecdotas y recuerdos xD

    Muchos besos! Me seguiré pasando por aquí =).

    ResponderEliminar
  11. Yo no colecciono, pero sí guardo alguna que otra cosa que me han regalado y que tiene un gran valor sentimental. Pero tengo la casa llena de sellos, monedas, álbumes...etc, porque a mi media costilla le encanta coleccionar, así que digamos que puedo denominarme coleccionista consorte, ¿no?
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  12. Qué pena que no te quedases con más. Yo también la guardaría como oro en paño. Me encantan las cosas antiguas.

    Y has investigado qué valor tiene en la actualidad?

    ResponderEliminar
  13. Sí, Mamen, fue una pena no quedarme con más... pero con 14 años... ya bueno es que "robara" una. El valor lo he curioseado, pero he visto la misma moneda por 10 euros en un lado, por 28 euros en otro... como es de cobre, imagino que no es mucho.

    ResponderEliminar

NUECES DICEN