5 feb. 2009

SOMOS ANIMALES (14JUN.07)

http://www.20minutos.es/noticia/247000/0/pista/madeleine/holandes/
No puedo dejar de leer esta noticia, sobre esta niña, pisoteada como una flor... Si buscamos en un diccionario la palabra humano, nos pondrá algo como: “relativo de hombre”, y si buscamos humanidad, una de las definiciones será: ¿ “compasión” ?. A menudo me pregunto quién pudo ser tan optimista (e ingenuo), para asociar la palabra humanidad a la compasión. Las maravillas inventadas precisamente por la humanidad desde su aparición, tal vez están muy por debajo de las grandes desgracias que ha causado a lo largo de toda la historia, y de los innumerables horrores que cometen individualmente... cada día. Y sin embargo, se dice “humano” al que se compadece de las desgracias ajenas y juzga o ACTÚA sabiendo que nadie es perfecto. Siendo así, ¿cómo hemos de llamar a los demás?. ¿a los pederastas, terroristas, violadores?..., ¿maltratadores, cabezas rapadas?. Estos últimos que se dicen “barrenderos de escoria” sin caer en la cuenta de que la verdadera “escoria callejera”, son ellos. No los ´negros´, ni los drogadictos, ni mendigos, ni ´punkies´, ni ´paletos´, ni gays, ni judíos... y añadiendo algún que otro grupo de cuando en cuando, para variar. En obscena conclusión, que los únicos que deberían habitar los países, son ellos.
Y es que, hay algo que no dicen los diccionarios: que un ser humano, es cada vez más a menudo, la cara y la cruz de una misma moneda, que posee dos (o tres) naturalezas distintas que acaban por contradecirse. Me refiero al psicópata. Me refiero a aquel que se esconde bajo la apariencia de alguien corriente y que un día dejan huir esos rastreros instintos que han reprimido, a fuerza de trabajar y/o formar una familia, cometiendo una atrocidad sin precedentes.... y que luego siguen con su vulgar existencia. Sin remordimientos ni escala moral, y expertos ellos en el arte de actuar, ni sus más allegados llegan a sospechar la monstruosidad. Este tipo de persona, o debería decir, “proyecto de persona”, es siempre gente de lo más corrientito, que bien podría haber sido tu dentista, tu jardinero, tu vecino del cuarto o el tendero de la esquina... Y el miedo irracional nos asalta: el hecho de imaginarnos por un instante en el lugar del padre, el hermano, el cónyuge que ha convivido con el reo que posee todos los boletos para ganarse el odio y el asco que se le ofrece a los candidatos a ser nombrados como a la peor peste. En su enciclopedia particular, no existe la palabra sentimiento, y es por eso que cuando algún día se pillan los dedos y declaran ante un juez, lo hacen aburridos, sin aspavientos... para acabar asegurando que fue un loco arrebato, o las drogas, o que no recuerdan o que no han vivido en paz un día desde entonces. Se le rebaja entonces la condena y en pocos años... a la calle “majo”, a vivir que son dos días.
Y todavía no hemos dado con la forma de aniquilar esta faceta del ser humano. Tratamos de acomodarnos pensando que en la humanidad ha de haber de todo, y que “aquí nunca pasa”. Y los que soñamos una justicia diferente, los que pasada la primera rabia de rogar el “ojo por ojo”, nos sentimos impotentes y desolados, quisiéramos verlos encerrados años y años, trabajando para ganarse la comida...
Reflexionando, con convencida franqueza, démonos cuenta que una hiena, jamás se come a otra.
Los ANIMALES... somos NOSOTROS.

2 comentarios:

  1. Gracias por tuu visita. es agradable ver que dentro de esta sociedad deshumanizada aun quedan personas que ante la crueldad no sienten morbo, sino compasión. Preocuparse asi de la gente me hace ver que todavia quedan buenas personas.
    No cambies.

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  2. Interesante reflexión con la que debo confesar estar muy de acuerdo, salvo en la parte en que llamas animales a ciertos "seres" que habitan nuestro planeta.

    Es toda una ofensa para el reino animal.

    Aún así, me gusta pensar que sí existe gente a la que le debemos de verdad el término "HUMANIDAD" con su significado más amplio.

    Un saludo.

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