18 feb. 2009

EXTRAÑA CARTA (I)

Hace tres horas bajé la basura al contenedor. Como siempre, está demasiado lleno y no cierra y mientras miro donde tirar lo mío, entra las bolsas que están vertiendo su contenido por todas partes, me fijo que es esa basura particular de cuando uno ha estado haciendo limpieza profunda: fotos a pedacitos, un peluche, cajitas pequeñas de colores, papel de regalo usado... todos guardamos cosas que realmente no nos sirven para nada. Cuando ya me retiro, medio recogiendo lo que cae hacia los lados, distingo ante mi pié izquierdo una hoja escrita a mano, medio doblada, medio arrugada. Al ir a tirarla me fijo en una frase que llama poderosamente mi atención, la desdoblo y empiezo a leerla. No me averguenza decirlo: me la he traído solo para transcribirla aquí:
Hola, imagino una orda de ovejas en un enorme pastizal y yo soy el lobo capaz de alimentarme de cualquiera que me plazca. Dios me lo ha dado todo: soy guapo, inteligente y astuto. Tengo una vida acomodada que me libra de muchos perjuicios. Lucho ante todo por ser el mejor en todo lo que hago y solo acepto una derrota cuando es evidente y justificable, cosa que realmente, casi nunca sucede. Soy muy hábil en casi todo, lo cual me hace suponer que debo ser alguna clase de ser superior. Soy todo lo simpático que puedo y cuando me empeño me sale francamente bien. La felicidad es muy importante y la alcanzo llenando mi corazón tanto existencialmente (ego) como con el lujurial. Creo en el amor libre, en que debemos probar de todo y sé que mi mentalidad sobrepasa a años luz la que impera en la cultura dominante y eso me alimenta aún más, sobre todo, soy capaz de demostrarlo (así como de demostrar mis virtudes). Cualquiera que leyese este sincerización de mi corazón se pensará que soy un egoísta y un narciso, pero son aquellos que no se han mirado en el espejo del alma, los que creen que hacen bien y que ocultan su realidad bajo una nota del más profundo eclipismo. Mis amigos son muy importantes para mí, dependo mucho de ellos y el estar solo es algo que me duele mucho y que no soporto. Pero ante todos, carezco de perjuicios y no me importa abrazar a mis amigos (y amigas) delante de quien sea para demostrar mis sentimientos y para ahogar sus penas o las mías, o para endurecer lazos. Haría muchas cosas por ellos, casi de forma desinteresada y estaría dispuesto a soportar algunas injusticias (hasta cierto punto) . Puedo dirigir bien cualquier situación, soy un poco tendenciosos, presumido y mentiroso. Mi nombre es A.
La cuestión es que por el otro lado de la hoja hay otra con la misma escritura. Parece una especie de diario así que en la próxima entrada os transcribo la otra carilla de la hoja. En mi edificio no conozco nadie con ese nombre (sí, lo pone completo). Pero sobre este texto... ¿que diríais?. Es extraña.

6 comentarios:

  1. Curiosa carta. Por cierto, ¿cómo has conseguido mover los artículos del blog? Supongo que el copypaste de toda la vida, claro.

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  2. Los de blogspot, ya hay un botoncido en "diseño" de importar blog. Los de blogia... UNO A UNO.
    un abrazo ;)

    http://eriniacomounanuez.blogspot.com/

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  3. no creo que sea tan narcisista si ha podido escribir eso
    carta rara
    un saludo

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  4. Alguien sincero es. El motivo de que la carta esté dando vueltas por ahí...pues no sé, necesidad de expresarse supongo. Quizá se siente tan solo al fin y al cabo que le apetece ir dejando mensajes para que otros los lean.

    Raro, raro.

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  5. hola nuecesita....mira el post esta maginifico..
    en cuanto a la carta tambien me gusto demasiado...este chico A. fue muy sincero y eso esta bien...quizas este hombresito no sabe enfrentar sus verdades con los demas y se desahoga escribiendo en un papel.... es entendible...la verdad: me gusto mucho..
    gracias por tu visita...besines...
    :)sau

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  6. es peculiar y es lo que la hace interesante...quién será ansío leer la próxima , hazmelo saber jiji besos

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