5 feb. 2009

IMBÉCIL... (27JUN.07)

Este fin de semana he trabajado de camarera, como en los viejos tiempos. El 21 se celebraba San Juán, ya sabéis la tradición, hogueras, llevarse verjas, macetas, asustar con espantajos por las ventanas... correr y beber... en fin, que en esta zona suele alargarse la juerga todo el fin de semana. Yo estoy mal de calderilla (¿cuando no?) así que acepté, en un bar muy guapo decorado a lo Egipcio. Había olvidado lo mucho que duelen las piernas al acabar... y lo amargo de servir cafés. Estuve 5 años pegada a una cafetera., y nunca me acostumbré: si hablas con la clientela y eres abierta y dicharachera, te expones a que se tomen libertades que tú no has concedido, si no hablas eres una “tía cardo”. Una camarera deber reír los chistes de sus clientes aunque no tengan maldita gracias, y reirle las “gracias “ aunque rallen el mal gusto. Y ojito a reirse demasiado, porque existe aquel tipo de hombre que da por hecho que tu sonrrisa le da permiso a invitarte a cenar al menos. Luego, tras tu educado NO, vienen las malas caras y el ponerte verde en todas partes. Tardar un poco haciendo el bocata trae una cara larga, tardar más del minuto reglamentario en el water, lo mismo. Una camarera no duerme, no come, no mea, no tiene vida privada, no sale, no merece el mismo respeto que otros oficios, no siente, no es de carne y hueso... es transparente. Con toda franqueza, cuando se va una camarera del bar, ¿quien se acuerda ni del nombre al poco tiempo?.El caso es que el Domingo Vanessa no llegó al trabajo a la hora acordada, y a la hora y pico llamó su novio para avisar que un coche los había echado de la carretera y se habían pegado un piñazo con la barandilla. El tipo, como está de moda, se fugó con el coche a todo turbo. La pobre vino luego a vernos con el cullerín y llorando por su coche tuneado. Calculo que sobre ese Ibiza hay como un millón de las antiguas pesetillas en cachivaches. Yo la animaba, se me hinchaban las venas (como a la Patiño) diciendo que hay que pillar a semejante sabandija y ella aprovechaba la noche para ir de mesa en mesa y a la barra llorándonos a las demás con lamentos varios sobre su mala suerte (se le quemó un televisor en la última tormenta). Que piensa visitar una bruja, que necesita un amuleto... yo me siento mala porque me daba la risa. Cuando más agobiadas estábamos de gente pidiendo cosas, se fue, le dolía la cabeza y el cuello, se iba a tomar una pastilla y a dormir.Salí a las doce de la noche y todavía me fui con mi novio a tomar algo , con los pies destrozados, para irnos a cama prontito que el lunes se trabaja. -¡ La una !. Levantemos el campamento porque mañana no hay quién me despierte ! - digo yo. Mientras caminabamos por la acera hacia el parking pensé que deseaba fervientemente pillar una gripe que me tuviera en casa 15 días o torcerme un tobillo, ya que llevo 3 años sin vacaciones. Me planteé usar mi tara de nacimiento en la columna para alegar un terrible dolor... pero se me ocurrió que seguramente no soy tan buena actriz, luego me dije a mi misma, llena de supuesta razón, que eso no sería ético, que es una guarrada, que como decía Lola Flores, la verdad siempre sale a flote como una gota de aceite en un vaso de agua.Al iniciar un paso de cebra frente a la entrada a un bar, oí una sonora risotada que me pareció en algún lugar de mi mente vagamente conocida y eché una ojeada desde la puerta: al fondo, casi a oscuras, Vanessa de chupitos con su pandilla... y sin cullerín. Me miré en la cristalera de salida antes de volver con mi novio mientras me salía de los labios un inconsciente “soy imbécil”. Otro imbécil que entraba al local me miró con cinismo pensando que indudablemente, lo soy.

4 comentarios:

  1. Hace muuuuuuuuuchos años, trabajaba yo de camarera en el restaruante de un hospital. El gremio de la sanidad con titulación superior (o sea, médicos) son de un subido que parece que mean colonia con los de clase inferior. Yo llevo trabajando desde los 15 años porque en mi familia las cosas han sido así y si querías estudiar tenías que trabajar y si no querías estudiar, pues tenías que trabajar igual. La cosa es que estaba yo preparándole la cuenta a un señor doctor que había ingerido (en suguardia nocturna) varios combinados de wisky de importación y eran sólo las 10 de la noche y me espeta el caballero "oye, chata, si no sabes sumar te ayudo" a lo cual contesté "muchas gracias, pero con una licenciatura acabada y otra en cursos tengo lo sconocimientos matemáticos básicos muy bien adquiridos, ahora si usted no sabe diagnosticar una conjuntivitis que impide la visión clara siendo médico,... le ayudo".
    Me despidieron a la semana siguiente. Les eché los posos del café en el perolo de la sopa.
    He puesto copas y hasta lso borrachos de barrio son más agradables que los borrachos altaneros. He servido en bodas (eso era lo mejor, todo el mudno iba pedo en los entrantes y les daba igual 8 que 80), en restaurantes de comidas de menú y en pubs.
    Ser camarera es muy jodido, oiga. Doy fe.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo5/2/09 22:30

    ja,ja... eres la monda chicha. Y, oye, en una cosa estamos de acuerdo. El año que tuve bar por mi cuenta, estaba enfrente del coleguio de médicos de la zona... y no te voy a contar un trío de cretinos, la de malas horas que me han dado. Y sí,si que tener malos colegas hace que el trabajo te parezca una caca.
    ERINIA

    ResponderEliminar
  3. ... pero (coño con blogia, me ha sortado el comentario, a lo que iba, lo más jodido de cualquier profesión es ser currante y decente. No escaquearte, no "racanear" ni echarle cuento, no hacerte "el orejas" y dejarle los marrones al de al lado. Eso es lo que realmente te va quemando, te va jodiendo y te va haciendo que un día, un trabajo que no te desagradaba oq ue hacías con interés se acabe por convertir en una lacra que haces con desgana y sin la más mínima motivación...
    En fin..
    No eres imbécil, sólo tienes ética

    ResponderEliminar
  4. Jajajaja, no eres imbecil, simplemente hay mucho caradura suelto, gente que se da de baja por que le viene en gana, e incluso gente que estafa al seguro diciendole que le han robado en casa, rajando los sillones incluso...y luego va diciendole a la gente lo que ha echo...en fin, mejor ser legales si no ¿hasta donde vamos a llegar?

    ResponderEliminar

NUECES DICEN